El Listener Pro es una de las formas más baratas de probar el monitoreo in-ear inalámbrico, y su gancho es la sencillez. El diseño de 2.4 GHz no necesita coordinación de frecuencias y funciona en todo el mundo, el transmisor/receptor 2 en 1 se pone en marcha con facilidad y las baterías recargables ahorran el gasto continuo de pilas AA. Para quien deja atrás los monitores de cuña por primera vez, reduce la barrera de entrada.
Dónde se queda corto
Las concesiones son reales, eso sí. La calidad de sonido, la latencia y la fiabilidad a largo plazo quedan perceptiblemente por debajo de las marcas profesionales: bien para un uso ocasional, menos cuando una actuación depende de ello. Y como estos sistemas económicos van y vienen, puede costar dar con soporte y repuestos si algo falla.
El veredicto
Piensa en el Listener Pro como una forma económica de averiguar si los in-ears encajan con tu manera de actuar, más que como un sistema con el que darás conciertos durante años. Si te pica el gusanillo, el Shure PSM300 o el Sennheiser EW IEM G4 son el salto de nivel; ve el panorama completo en nuestra guía de los mejores monitores in-ear.



