El Shure PSM300 es el estándar profesional del monitoreo in-ear inalámbrico, y se gana esa reputación con las dos cosas que más importan en el escenario: una RF fiable y un audio silencioso. La transmisión UHF aguanta a distancias superiores a 300 pies, y el companding de Shure mantiene el ruido de fondo realmente bajo, así que lo que oyes es tu mezcla, no un siseo.
Hecho para artistas de verdad
MixMode te permite mezclar dos fuentes —por ejemplo, tu mezcla y un click— directamente desde la petaca, sin esperar al técnico de sonido, y el limitador de volumen protege tu audición ante los picos repentinos. La opción de petaca metálica P3RA está hecha para el trote de cada noche, que es justo lo que necesita un equipo de monitoreo de gira.
La pega honesta
Dos cosas lo matizan. Es caro para lo que es una sola mezcla estéreo, así que equipar a toda una banda se encarece rápido. Y los auriculares SE112 incluidos son el punto débil: cuenta con pasar a los SE215 o mejores para oír de verdad lo que el transmisor es capaz de hacer. Hazlo, y el PSM300 es tan fiable como puede serlo el monitoreo inalámbrico; mira cómo encabeza nuestra guía de los mejores monitores in-ear.



