El Phenyx Pro PTM-10 ofrece monitoreo inalámbrico por una fracción del precio de los sistemas profesionales y, para locales pequeños y ensayos, cumple de verdad. Los canales seleccionables te permiten usarlo junto a otros equipos inalámbricos, y las pantallas LCD del transmisor y del receptor facilitan comprobar el canal y el volumen con la poca luz del escenario.
Dónde se nota el precio
Las concesiones son exactamente las que cabría esperar a este coste. La construcción es de plástico, el ruido de fondo es perceptiblemente más alto que en los sistemas profesionales y la RF empieza a sufrir en salas concurridas o a distancias mayores, así que los 600 pies de alcance del titular conviene tomarlos como optimistas. Los auriculares incluidos son básicos y merece la pena mejorarlos.
Para quién es
Nada de esto lo convierte en una mala compra: lo convierte en una compra concreta. Si monitorizas en una sala pequeña, ensayas o pruebas los in-ears por primera vez sin gastar mucho, el PTM-10 es una elección razonable. Pídele que aguante en un escenario ajetreado y enseña sus límites. Mira cómo se compara en nuestra guía de los mejores monitores in-ear.



